Aix-en-Provence: la esencia de la provenza

Por alguna razón desde que supe el nombre de esta ciudad había pesado que Aix era una manera arcaica de decir aire y me imaginaba la ciudad impregnada de aromas de lavanda. Aunque la ciudad es la capital de la lavanda, Aix no quiere decir aire, sino agua. ¡Y es que esta es la ciudad de las fuentes! ¿Sorprendidos? Pues yo si lo estuve cuando supe esta curiosidad.

Fuente de la Place de la mairie

Para llegar a Aix-en-Provence podéis tomar el tren de alta velocidad de Renfe en colaboración con SNCF desde Barcelona o Madrid. Hay un tren al día que comunica las ciudades españolas con Marsella, y que tiene parada en Aix-en-Provence, Aviñón, Nimes, Montpellier, Bézier, Narbona y Perpiñán. ¡En el tren de alta velocidad de Renfe se viaja muy cómodo! A mí me encanta trabajar mientras viajo, y en el tren lo puedo hacer perfectamente, gracias a la mesa amplia, el gran espacio entre asiento y mesa, el cómodo asiento y el enchufe disponible para cada pasajero.

Trabajando en Ave Renfe - SNCF a Aix-en-Provence

Que ver en Aix en Provence

En Aix-en-Provence hay más de cien fuentes que se nutren de las aguas termales y manantiales que encontraron los romanos en el siglo 123 a.C. Estas maravillosas aguas son las promotoras de la fundación de esta, una de las primeras colonias romana de Francia. Ciertamente de aquel pasado romano no quedan vestigios, más allá del nombre de la ciudad.

En torno a las fuentes de la ciudad se articula un casco antiguo de cuento de hadas, con amplios bulevares y activas plazas donde se dispone el mercado cada día. La más famosa de las fuentes es la de la Place des Quatre-Dauphins, que recibe su nombre de la fuente decorada con cuatro delfines. En lo que se refiere a los bulevares el más bonito y animado de la ciudad es el Cours Mirabeau, totalmente tapizado de restaurantes y mansiones del siglo XVII. El café más famoso es el Deux Garçons, frecuentado por personajes como Paul Cézanne, Émile Zola and Ernest Hemingway.

Cours Mirabeau Aix-en-Provence

Place de la Mairie

La vida de Aix-en-Provence se centra en sus plazas, la Place Richelme o Place aux Herbes donde podréis disfrutar del mercado de frutas, verduras y productos locales todos los días de la semana y la Place de la Mairie con sus cafés y sus puestos de antigüedades. Justamente en esta plaza es donde se encuentra la Torre del Reloj (Tour de l’Horloge) del 1510, adosada al edificio del ayuntamiento (Hôtel de ville) del 1678.

En la plaza también destaca el Halle aux grains de 1754, un edificio de estilo neoclásico con una interesante alegoría escultórica en el tímpano que corona la fachada principal. El conjunto barroco muestra  los dos ríos de la región el Ródano y el Durance rodeados por la riqueza agrícola que ellos proporcionan.

Timpano del Halle aux grains

Catedral del Saint-Sauveur

También presidiendo una plaza en el extremo norte de la ciudad se encuentra la Catedral de San Salvador. Su estilo ecléctico combina perfectamente con el de la ciudad.

Place de la mairie

Caumont Centre d’Art

El casco antiguo de Aix-en-Provence se caracteriza por sus magníficas mansiones construidas a lo largo de su historia, como el Hôtel d’Albertas (1724) con su curiosa plaza redonda o el Hôtel de Caumont (1715). En este último se aloja uno de los muchos museos de la ciudad. El este palacete conviven tres realidades muy disímiles, por un lado la película-documental de la vida de Paul Cézanne, por otro las exposiciones temporales y finalmente los jardines del palacio. Cada uno a su manera contribuye a una experiencia única para el visitante.

Una foto publicada por Veronica Montuenga (@veromontuenga) el

Paul Cézanne en Aix-en-Provence

Aix-en-Provence es la ciudad natal de Paul Cézanne, curiosamente en dos días de visita me fue imposible ver ni un solo cuadro del famoso pintor. Aunque si visitamos su Atelier, una habitación que conserva muchos recuerdos del pintor y que denota interesantes características de su proceso creativo. Los amantes de la obra de Cézanne deben también visitar la cantera de Chemin de Bibémus desde donde el propio artista contemplaba la Montagne Sainte-Victoire, uno de sus principales modelos.

Comer y dormir en Aix-en-Provence

Tener una buena experiencia culinaria en Aix-en-Provence es muy fácil. Mis recomendaciones son La Mado, donde se puede tomar desde sushi hasta una hamburguesa, y  Le Grillon, ideal para tomar un omelette francés del de toda la vida. En lo que respecta al alojamiento, nosotras nos quedamos en una acogedor y familiar B&B llamado Le Jardin de Marie. El B&B solo tiene tres habitaciones triples y ofrece un exquisito desayuno en la terraza de esta magnífica casa solariega.

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Sobre:

Para mí viajar es un acto cultural, una experiencia de vida, es hacer alma. En 2001 hice mi primer viaje de mochilera y en el 2004 fundé viajandopor.com. Desde entonces he dado la vuelta al mundo dos veces, conducido más de 10.000 km. de carretera por los Estados Unidos, tomado más de 30 vuelos en Australia y estado en 25 de los 43 países de Europa.

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