Que ver en 2 días en Girona

Flanqueada por las nevadas cumbres de los Pirineos, la antigua ciudad de Girona dispone de una gran cantidad de atracciones para una visita de fin de semana. Así que, si dispones de poco tiempo para tu visita, este es el itinerario que te recomendamos para un fin de semana o en una escapada de 2 días.

Nada más llegar el viernes a la tarde e instalarte en el hotel, puedes salir a dar un paseo, empezando en el Puente de Piedra y dirigiéndote hacia abajo, hacia la animada Rambla de la Llibertat, que va serpenteando hasta llegar a la Plaza del Correo Vell, en el extremo sur de la calle de la Força.

Este es el comienzo de Call, distrito que fue hogar de la comunidad judía de Girona durante casi 600 años. En medio de este laberinto de estrechos y empinados callejones, patios y jardines se encuentra el Museo Judío, que con interesantes exhibiciones sobre el patrimonio de la comunidad, está abierto de lunes a sábado de 10:00 a 18:00, y los domingos de 10:00 a 15:00.

Desde allí puedes seguir la calle de la Força a través de una brecha entre las murallas y la iglesia, más allá de la Iglesia de Sant Feliu, cuya torre es uno de los rasgos más llamativos de la línea del horizonte. Si cruzas la calle te encontrarás con los Baños Árabes del siglo XII, abiertos de lunes a sábado de 10:00 a 19:00, y los domingos hasta las 14:00.

Al anochecer puedes ir de compras al lado occidental del río, donde se encuentran las calles principales, Carrer Nou y Santa Clara, al final del Puente de Piedra. También encontrarás algunas tiendas interesantes en el casco antiguo, a lo largo de las calles que corren paralelas al río. No dejes de visitar Victoriano Candela, ubicada en Argentaria 8, donde podrás comprar la especialidad local, el delicioso turrón.

El sábado a la mañana, luego de disfrutar de un buen desayuno, prepárate para una recorrida por el lago. A 15 kilómetros al norte de Girona se encuentra el Lago de Bañolas, un enorme lago volcánico natural asentado en el centro del campo, al que podrás dar la vuelta completa caminando, y disfrutar de impresionantes paisajes, sitios arqueológicos y antiguas calles.

A la tarde puedes visitar algunos de los variados museos de Girona, como el Museo del Cine, el Museo Arqueológico – cuya colección se exhibe en la iglesia de San Pere des Galligants -, el Museo de Historia de la Ciudad – albergado en el Convento Capuchino de Sant Antoni -, o el Museo de Arte, ubicado en el Palau Episcopal, cerca de la Catedral.

Al atardecer, únete a los locales y bebe una copa de jerez seco en alguno de los bares que están a lo largo de la Rambla de la Llibertat y la calle Cort Reial. Más tarde, cena en Cal Ros, uno de los restaurantes favoritos de la ciudad, escondido en la ciudad vieja (en Cort Reial 9), donde degustar una sabrosa selección de platos locales.

El domingo a la mañana, la visita obligada es la magnífica Catedral, la principal atracción de Girona y a la que llegas subiendo los 90 escalones de la escalera barroca del siglo XVII. La catedral, que data del siglo XIV, representa muchos estilos arquitectónicos, incluyendo el gótico y románico, pero sobre todo el barroco catalán.

Construida en el sitio de una mezquita, es también la catedral gótica con la mayor nave del mundo. Y después de la misa, toma un tradicional bocado de media mañana, unos deliciosos churros con una taza de chocolate caliente en Antiga, en la Plaça del Vi.

Antes de irte, y para llevarte como recuerdo una grandiosa visión de la ciudad, da un paseo por el Paseo de la Muralla (abierto todos los días de 08:00 a 22:00). Aparte de una visión de las principales atracciones, tendrás la oportunidad de mirar por las ventanas y las murallas del jardín, y ver el impresionante telón de fondo de Girona: los picos nevados de los Pirineos.

Publicado en: Ginebra

Soy una enamorada de las culturas, de los viajes, de la geografía y de la gastronomía… me encanta escribir y así prodigar las maravillas de este mundo tan grande y sorprendente en la red.

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