Albi: la ciudad de los ladrillos

Albi no está incluida en las rutas del tren de alta velocidad SNCF – Renfe, pero la escasa distancia que la separa de Toulouse la convierte en una excelente alternativa para incluirla en las nuevas ciudades TGV. Toulouse se encuentra solo a 3 horas de viaje desde Barcelona y 5  desde Madrid. Para llegar a Albi hay que tomar un tren Intercités o TER desde Toyulouse y en una hora adicional de viaje, puedes conocer la ciudad del famoso pintor Toulouse-Lautrec. 

Coqueta, animada y pujante esta ciudad es uno los conjuntos urbanos construidos en ladrillo más grande del mundo; 19,5 hectáreas de casco antiguo completamente ensamblado con bloques de arcilla y distribuidas en cuatro barrios de coloridos nombres. El puente viejo separa la ciudad antigua de la nueva, ubicada allí donde antaño se extrajo toda la arcilla necesaria para edificar este magnífico conjunto. El paso sobre el río Tarn permitió a la ciudad florecer comercialmente, alcanzando un especial punto álgido en el siglo XV, gracias al pastel.

Albi desde el Puente Viejo

Que ver en Albi

La robusta Albi fue en el siglo XIII, el estandarte de la cristiandad en la cada vez más famosa y mal denominada Cruzada Albigense. La imponente ciudad episcopal se yergue junto al río Tarn completamente construida en ladrillos. Este entramado de callejuelas retorcidas y vivarachas desemboca en lo alto de la colina frente al amurallado Palacio Berbie y la monolítica Catedral de Santa Cecilia.

Catedral de Santa Cecilia

Santa Cecilia oculta tras su austera y rigurosa fachada un increíble tesoro de pinturas murales. Decorar la extensa superficie de este edificio tomó más de dos siglos. Los frescos de la bóveda muestran sobre fondo “azul Francia” la narrativa completa del Antiguo y el Nuevo Testamento. El pigmento azul que domina el edificio se obtenía triturando lapislázuli, una piedra semipreciosa que sólo estaba al alcance de pocos y que denota la riqueza de Albi en los siglos XV y XVI.

Bóveda de la Catedral de Albi

©OTAlbi

Museo Toulouse-Lautrec

Junto a la catedral, se alza la antigua residencia de los obispos, el imponente Palacio Berbie, alternando sus intrincados muros rojos con hermosos jardines dispuestos en terrazas con vistas al Tarn. Hoy en día, esta mole de ladrillos alberga la mayor colección de obras, unas mil piezas en total, del pintor más conocido de la región: Henri de Toulouse-Lautrec.

Interior del Museo Toulose Lautrec en Albi

Entrada al Museo Toulose-Lautre en Albi, Francia

Región del Tarn

Albi es la capital del departamento del Tarn, pero esta hermosa región dominada por el pastel y el vino tiene otras interesantes ciudades para visitar. Castres, Gaillac, Lavaur, Mazanet y Cordes son algunas de ellas.

Pastel: el azul francés

Esta increíble planta significó la popularización del tinte azul –sustituyendo al azul Francia en la coloración principalmente de textiles– y el despertar económico de la región del Tarn. Hoy en día la producción de pastel es mínima y sólo se dedican a ella algunos artesanos que ofrecen su producto en ropas, perfumes y por supuesto barras de pastel en tiendas de la todo Midi-Pyrénées. El pastel no es la única producción de la región, el vino y el famoso ajo rosa son otras de las especialidades del Tarn.

Domaine d'Escausses en Gaillac

Vinos de Gaillac

Los vinos de la región se producen en la vecina ciudad de Gaillac, valorada desde tiempos ancestrales por sus caldos. Visitar una de las bodegas de la zona les permitirá empaparse de la cultura del Tarn y probar increíbles vinos, les recomiendo Domaine d’Escausses. Algunas de las cepas que se plantan en la región son únicas del territorio como la: Le Len de L’El. No muy lejos de Gaillac se encuentra Lautrec catalogado como uno de los pueblos más bonitos de Francia. El ajo rosa de Lautrec es una especie protegida única, cuyo sabor más suave y dulzón es apreciado por los gastrónomos del todo el mundo.

Ensalada de remolachas, cererzas y foie

¿Dónde comer en Albi?

Si desean degustar las maravillas que produce esta tierra deben hacer una reserva para cenar en L’esprit du vin, el restaurante de David Enjalran – galardonado con una estrella Michelin. Este maestro de los sabores confecciona un menú degustación sorpresa ante el que es imposible ser indiferente. Aunque es el más premiado, L’esprit du vin no es el único restaurante recomendable en Albí. Os aconsejo degutar el suculento casoulet de bacalao que ofrece Lautrec, un restaurante acogedor y decorado en torno al pintor. Para una comida rápida, desyunar o bien tomar el café no dejen de sentarse en la acogedora terraza del Café Pizzéria Le Pontié.  Otra interesante alternativa para empaparse de la gastronomía del Tarn es participar en un curso de cocina y degustación posterior en Le Halle aux Terroirs, junto a la chef Marie Capmartin.

¿Dónde dormir en Albi?

Ubicado a pocos metros del casco antiguo, la Hostellerie Du Grand Saint Antoine es una de las mejores alternativas para alojarse en la preciosa Albi. Este hotel boutique ofrece cómodas habitaciones decoradas individualmente con un gusto impecables. La recepción acoge a los huéspedes junto al jardín para hacerlos sentir en casa. El personal muy amable y resolutivo, se encargarán de hacer de tu estancia un recuerdo inolvidable.

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