Narbona: la ciudad del Aude

Una de las grandes desconocidas de la vecina región del Languedoc-Roussillon es la ciudad de Narbona. Gracias al nuevo TGV/Renfe está mucho más cerca y se ha convertido en una gran idea para una escapada de fin de semana en cualquier época del año. La estación de Narbona está incluida en las líneas con destinación Marsella, Lyon y París.

Narbona era nuestra visita obligada camino de Carcassonne, hasta que un día decidimos conocerla en profundidad y nos conquistó. Situada en una planicie antes bañada por el mar y surcada por el tranquilo río Aude, Narbona es una ciudad con mucho para ver. Dos grandes rutas cruzan la ciudad, por un lado del canal de la Robine –declarado patrimonio de la humanidad por la UNESCO– y por otro la vía Domitia –el primer camino romano que enlazaba la Galia.

Catedral de Narbona desde la Torre del Ayuntamiento

Qué ver en Narbona

Narbona ha estado habitada por todos los grandes grupos históricos, por aquí pasaron los romanos que la convirtieron en capital de la región y en de la ciudades más importantes de la Galia. Luego los visigodos y tras ellos los musulmanes. En la Edad Media fue parte del señorío de Tolosa, se convirtió en sede arzobispal y fue la cuna de una de las más importantes escuelas talmúdicas de Europa. Su importancia comercial siempre se ha mantenido y por ello podemos ver arquitectura de todas las épocas y estilos en el casco antiguo.

Hay más cosas que se pueden visitar más allá del casco antiguo, como la mansión Vigneronne –con una interesante exposición de sobre la actividad vinícola de la región–o el Museo del Horror –ubicado en una antiguo almacén subterráneo. Cómo esta es tierra de cátaros, no podéis dejar de ver la Abadía de Fontfroide, fundada en el siglo XII.

Fachada del Mercado principal de Narbona

Catedral de Narbona

La Catedral de Narbona es el monumento más visitado de la ciudad. Esta iglesia encomendada a San Justo o Saint-Just se comenzó a construir en 1272 y tras 83 años de obras se abandonó inacabada. En el interior una espléndida decoración se abre paso a la luz de unas delicadas vidrieras. Tapices, estatuas y candelabros cubren la nave de 41 metros de altura, la tercera más alta de toda Francia. La entrada es gratuita, y el horario algo complicado todos los días de 9:00 a 12:00 y de 14:00 a 18:00.

Palacio Arzobispal

Adosado a la Catedral está el Palacio Arzobispal. En la actualidad, este edificio es la sede de dos museos, el arqueológico y el de historia del arte. El Museo Arqueológico posee una interesante colección compuesta de restos prehistóricos, romanos, galo-romanos y medievales. El Museo de Historia del Arte acaba de instalarse en el palacio contiguo al arzobispal que data del siglo XVII. En el interior una decoración barroca a base de estucos y chimeneas hace de telón de fondo para una estupenda colección de porcelanas, pinturas, acuarelas y dibujos de los siglos XVII a XIX.

Plaza del Hôtel de Ville de Narbona

Hôtel de Ville

El centro del casco antiguo lo ocupa la Plaza del Hôtel de Ville o Ayuntamiento para contemplar el trozo de calzada original de la antigua vía Domitia. Esta vía fue trazada en la Galia a partir de 120 a.C. para unir Roma con las colonias en la península Ibérica. En la ciudad de Narbona la vía Domitia se encontraba con la vía Aquitania que abría el camino hasta Toulouse y Burdeos.

El edificio del ayuntamiento lo ocupa la Oficina de Información Turística y una tienda muy chula de suvenires. Con la entrada de la Catedral, podéis subir a la torre del Ayuntamiento y disfrutar de las vistas de la ciudad. En las inmediaciones de la plaza también está la Basílica de Saint Paul Serge. De origen paleocristiano, esta iglesia se construyó en la segunda mitad del siglo XII. Aunque sufrió muchas reformas en los siglos posteriores, conserva una nave original, el coro del siglo XIII y un extraordinario cementerio también paleocristiano.

zona de platos fríos de Les Grands Buffets

¿Dónde comer en Narbona?

Narbona para mí es sinónimo de buena comida, pues en la ciudad se encuentra uno de los mejores restaurantes de toda Francia: Les Grands Buffets. Estamos hablando del segundo restaurante –tipo buffet– más grande de Francia, con la mejor cocina francesa de fiesta tradicional. El recorrido comienza con un increíble bar de ostras, ahumados, pasando por una selección de impresionante de quesos, patés, jamones y ensaladas.

zona de platos calientes Les Grands Buffets

Podéis continuar o bien eligiendo entre las varias decenas de platos calientes u optar por tomar algo de la oferta del asados, o ambas cosas. En el asador podéis elegir langosta, magret o ternera acompañada de gratin dauphinois. El cierre perfecto lo ponen un buffet con más de cien postres, café de gran calidad y una selección increíbles de armañac.

rotisserie en Les Grands Buffets

Todas estas maravillas se acompañan de una excelente carta de vinos a precios realmente baratos, pues el restaurante se precia de venderlos a precio de bodega con el objetivo de promocionar los caldos locales.

selección de más de cien postres en Les Grands Buffets

Les Grands Buffets es una empresa familiar local, preocupada de ofrecer lo mejor de lo mejor a sus clientes. La sala principal finamente decorada al estilo bistró francés, contrasta con el exclusivo jardín decorado por Hervé Di Rosa en estilo tiki. Las cocinas del restaurante también están perfectamente decoradas para hacer más amena la labor del personal. ¡Y es que en Les Grands Buffets les preocupa el bienestar de todos! Tal vez esa sea la razón por la que el ambiente que allí se respira es de celebración y felicidad, al insuperable precio de 30€ por persona.

cocinas y jardín en Les Grands Buffets

¿Dónde dormir en Narbona?

Los hoteles de la cadena Appart’City siempre son una buena solución para alojarse por un precio razonable y con gran comodidad en Francia. El Appart’City Narbonne está cómodamente ubicado a 600 metros de la estación de tren y a 5 minutos a pie del casco antiguo.

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