Perpignan: la ciudad de la libertad

Con la crisis muchos de nosotros hemos decidido reducir nuestros gastos, lo que no significa negarnos el placer de viajar. Este verano es una buena ocasión para visitar nuestro país y también, porque no, los países vecinos. Para los que vivimos en Barcelona las ciudades de Carcassonne, Narbona y Perpignan son una gran alternativa, mucho más ahora si cabe gracias a la línea de tren de alta velocidad de SNCF y Renfe. Perpignan es parada obligada tanto de la línea que va a Toulouse, como las que van a París, Lyon y Marsella. 

Perpignan ha estado asociada durante años con la libertad, especialmente sexual y política. No hace tanto, era la ciudad donde ir a ver películas porno que no llegaban a España por la represión franquista. Hoy en día es una ciudad pequeña y culta, que se remite a ser un hacer un alto en el camino rumbo a nuestro destino vacacional en la Costa Azul o en los Pirineos franceses.

Esta ciudad tiene mucha historia compartida con los españoles y con los catalanes. No en balde fue distinguida como Capital de la Cultura Catalana en 2008. Territorialmente e históricamente, Perpignan es la capital del Rosellón desde el siglo XII hasta nuestros días, unas veces en manos españolas y en otras francesas. Si queréis comprender mejor la historia de la región tenéis que visitar el yacimiento arqueológico de Ruscino, donde se dio origen el nombre de la región del Rosellón.

Perpignan paseo sobre el canal de La Bassa

Qué ver en Perpignan

No detenerse en Perpignan es un error, esta ciudad tiene mucho que ofrecer. Comenzando por su bonito casco antiguo y el espectacular paseo a lo largo de La Bassa –el canal que cruza la ciudad y que toma sus aguas del río Têt. Me encanta pasear por la Plaza Aragón hasta Le Castillet con una tarrina de buen helado y disfrutar de la animación.  Esta torre antiguamente ejercía las veces de puerta de la muralla. En la actualidad es la sede del Museo de las Artes y Tradiciones Catalanas.

Perpignan tiene un par de museo muy interesante, el primero el Musée d’art H. Rigaud con su colección de arte gótico catalán y de obras de Aristide Maillol. El segundo es el Centre d’Art Contemporain Walter Benjamin, con unas exposiciones temporales muy interesantes. La contemporaneidad de sus museos, contrasta con el patrimonio arquitectónico y artístico medieval de Perpignan, principalmente con su joya de la corona el Palacio de los Reyes de Mallorca.

Entrada al Palacio de los Reyes de Mallorca en Perpignan

Palacio de los Reyes de Mallorca

En lo alto de la colina o Puig del Rei se yergue desde el siglo XIII el imponente Palacio de los Reyes de Mallorca. En el exterior una gran planicie cubierta de césped te da la bienvenida al interior del edificio mediante el pago de una entrada. Destacan especialmente el bonito patio honor, la capilla revestida de mármol rojo y blanco y la Gran Sala de Mallorca.

Interior de la Catedral de Perpignan

Basilique-Cathédrale de Saint-Jean-Baptiste

La Catedral de San Juan Bautista es un imponente edificio en estilo gótico, construido entre 1324 y 1509. En el interior destacan el precioso retablo del altar mayor del siglo XVI, los vitrales del siglo XIX y monumental órgano. También dentro se puede visitar el sepulcro real obra de Frederic Marès.

Claustro-Cementerio

También conocido como Campo Santo, este conjunto único en toda Francia combina una interesante arquitectura gótica, arte contemporáneo, materiales lujosos y una disposición única para un cementerio. Las cuatro galerías del complejo dan la oportunidad de pasear por el pasado ilustre de la ciudad.

Hay más cosas para visitar en Perpignan, como el edificio de la antigua Lonja idéntico a sus homólogos de Palma y Valencia. La Capilla de Cristo Devoto que conserva en su interior la figura del mismo nombre originalmente alemana y traída a la ciudad en la edad media. La bonita iglesia de Santiago fue finalizada en el siglo XVIII y en su interior guarda magníficos retablos de estilo catalán. Por su parte Casa Xanxo es una de las pocas casas góticas conservada intacta de la ciudad, no deje de admirar los maravillosos detalles de su fachada. Finalmente la Villa Tilleuls donde se asienta el Museo de las Monedas y las Medallas Joseph con su extraordinaria colección de monedas catalanas y rosellonesas.

Si realmente quieren vivir una experiencia de viaje al pasado, tiene que tomar el Petit Train Jaune. La ruta desde Tour de Carol a Villefranche de Conflent a través de las Gargantas del río Tet a bordo de este tren de principios del siglo XX es una sensación única.

Paseo de La Bassa Perpignan

La Playa en Perpignan

Muy poca gente piensa en Perpiñán como en un pueblo costero, pero los escasos kilómetros que lo separan del mar hacen de la ciudad un destino ideal. Canet-en-Roussillon es el pueblo costero más cercano y una de las playas más bonitas de la famosa Cote Merveille. Mi recomendación es regresar a España haciendo un recorrido por la serpenteante carretera que une Canet-en-Roussillon, Argèles-sur-Mer, Collioure y Cerberé los cuatros pueblos más celebres de esta zona de la costa francesa. Disfruten de la puesta de sol y del pescado fresco en alguno de los chiringuitos  de la playa.

¿Dónde dormir en Perpignan?

Muchos son los que hemos pasado por Perpignan sin detenernos si quiera para saber que nos ofrece la ciudad. Así que un buen día decidimos volver un día antes y alojarnos una noche en el Appart’City Perpignan, a cinco minutos a pie del centro de la ciudad. Nos encantan los hoteles de la cadena Appart’City por su buena relación calidad/precio y porque las habitaciones son como pequeños apartamentos que te permiten ahorrar con las comidas.

Dentro del Cafe Vienne en Perpignan

¿Dónde comer en Perpignan?

Hay muchos restaurantes en Perpignan y la mayoría están en la Plaza Aragón  o a lo largo del canal de La Bassa. Muchos de ellos tienen un horario extendido en verano desde las 12 hasta la medianoche. Personalmente a nosotros nos conquistó el afrancesado Café Vienne. Un bonito restaurante decorado al estilo café-de-parís, donde nos atendieron un mesonero veterano y el propio dueño del local. ¡Inmediatamente supe que pedir!

El magret de pato a la brasa, estaba cocinado a la perfección, bien caramelizado y jugoso por dentro. ¡En su punto! La ración era correcta, un magret entero mediano como debe ser y no esta racanería de los restaurantes españoles que te sirven cuatro filetitos resecos porque los cocinan separados de la pieza. Acompañando una buena ensalada y el famoso gratin dauphinois. El vino de la casa era extraordinario, y para cerrar una tarta tatin deliciosa.

3 Comments

  1. RAQUEL 18 noviembre, 2013
  2. Veronica 19 noviembre, 2013
  3. RAQUEL 19 noviembre, 2013

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