Nimes: una ciudad muy mediterránea

A tan sólo 3 horas de distancia a bordo del cómodo servicio de la línea del TGV/Ave desde Barcelona y Madrid, se encuentra la ciudad de Nimes. La preciosa y nueva estación de trenes de Nimes está incluida en las líneas con destino final Marsella, Lyon y París. Pese a encontrarse a 40 kilómetros de la costa, Nimes es una de las ciudades más mediterráneas del mundo. Su amor por los toros, su pasión por el flamenco, sus sabores marítimos y hasta su tibio clima, proporcionan al viajero una sensación única en Francia.

Anfiteatro o Arena de Nimes

Esta curiosa componente mediterránea de Nimes, comienza con la asociación éntre los galos fundadores de Nemausus y los romanos. El apoyo de los locales en las conquistar romanas, supuso grandes inversiones de oro y la designación de la ciudad como villa. La historia romana de Nimes está prendada de buenas elecciones, los habitantes de la ciudad siempre supieron apoyar al lado correcto del poder y crear una relación de beneficio mutuo.

Aunque, no todo fue bonanza en Nimes, una vez llegada la Edad Media la ciudad se vio sumida en un gran declive hasta que en el siglo XVI, con la llegada de los protestantes se convirtió en un mercado importante del paño entre las colonias españolas y Europa. Nimes es la ciudad donde nacieron los jeans. Si, el famoso tejido que usó Levis Strauss para vestir a los conquistadores del lejano oeste, se confeccionó aquí como su nombre lo indica Denin (de Nîmes [nim]). De aquella floreciente época restan el centenar de casas patrimoniales que conforman el casco antiguo de la ciudad y que se pueden visitar gracias a las visitas guiadas de la Oficina de Turismo de Nimes.

Que ver en Nimes

Si bien, las mansiones modernas de Nimes son increíbles, esta ciudad destaca por las construcciones de su colorido pasado romano. Antes de comenzar a recorrer la ciudad conviene acercarse a la famosa Maison Carrée y disfrutar de “Nemauso, el nacimiento de Nimes”, el documental de 20 minutos que allí proyectan. Esta proyección os ayudará a comprender mejor el pasado de Nimes y apreciar mejor su increíble arquitectura romana.

Los horarios tanto del Maison Carrée como del Anfiteatro son: Enero, febrero, noviembre y diciembre: de 10h a 13h y de 14h a 16h30. Marzo: 10h a 18h. Octubre: 10h a 13h y de 14h a 18h. Abril, mayo y septiembre: de 10h a 18h30. Junio: de 10h a 19h. Julio y agosto: de 9h30 a 20h.

Maison Carrée

Maison Carrée

La Maison Carrée es el templo romano mejor conservado de toda Europa. Edificado en el siglo en el año 16 a.C., este templo está dedicado al hijo y al nieto del emperador Augusto. Durante la época romana el edificio fue el centro del culto imperial, por el que se regía la ciudad, pero luego pasó años siendo utilizado para menesteres más pedestres –corral, arsenal o depósito. Sus espigadas columnas y su increíble podio aportan una presencia difícil de eludir.

En 1992 Norman Foster fue el encargado para realizar la intervención del espacio del Maison Carrée e integrarlo al nuevo Carré d’Art. El templo hoy en día forma parte de la ciudad, los jóvenes suben a sus paredes para conversar, los enamorados se cobijan en su sombra para besarse y la ciudad pasa a su lado cada día para saludarle.

Anfiteatro o Arena de Nimes

Como muchos edificios romanos, el Anfiteatro de Nimes ha tenido decenas de funciones a lo largo de los siglos. Construido en el año I d.C., durante siglos fue el palacio fortaleza de los vizcondes de Nimes. Lo que resulta realmente significativo es que este impresionante monumento alberga, hoy en día, corridas de toros, conciertos y obras de teatro.

Jardins de la Fontaine y Templo de Diana

Jardins de la Fontaine

Los jardines constituyen el parque más grande de la ciudad. Localizados en una zona boscosa y algo elevada, estos prados vieron nacer a Nimes y hoy en día están considerados los jardines públicos más antiguos de Europa. Aquí en tiempos ancestrales los galos venían a ofrecer sus collares –llamados torques– a los dioses, depositándolos en el manantial. Durante la época moderna, las aguas subterráneas fueron canalizadas y se creó este precioso parque de canales y jardines.

Dentro del parque conviene visitar las ruinas del llamado Templo de Diana. Pese a este nombre, colocado posteriormente, este edificio fue la biblioteca del antiguo foro romano. Conviene visitarlo con un guía para aprender todos los impresionantes secretos que guarda esta estructura.

carree-de-art-nimes-norman-foster

Arquitectura en Nimes

Como si todas estas maravillosas estructuras romanas no fuesen suficientes, la ciudad de Nimes nos permite apreciar el cuidado trabajo de Sir Norman Foster en la creación del espacio Carré d’Art. Este edificio alberga el Museo de Arte Contemporáneo de la ciudad, con increíbles exposiciones. El diálogo entre la ligera estructura cuadra de Foster y el magnífico Maison Carrée denotan un gusto exquisito entendimiento del trazado urbano y del diseño arquitectónico.

En la Nimes también podremos disfrutar del edificio Colisée (1991) obra de Kisho Kurokawa y la unidad habitacional de Jean Nouvel, Nemausus (1987). Si os gusta el paisajismo, os quedaréis impresionados en esta ciudad, donde han invertido muchos fondos en crear espacios verdes y artísticos para la población casi a cada paso.

Habitaciones doble en el Hôtel De L'Amphithéâtre de Nimes

¿Dónde dormir en Nimes?

El Hôtel de l’Amphithéatre, Nimes es un pequeño refugio en pleno corazón de Nimes. Sus cómodas habitaciones están decoradas con encanto provenzal. No os dejéis engañar por la sencilla recepción, este establecimiento tiene mucho que ofrecer desde la amabilidad de su personal hasta las magníficas vistas de la ciudad. El desayuno, incluido en el precio, tiene una excelente relación calidad/precio.

¿Dónde comer en Nimes?

Nimes es una ciudad muy animada, donde abundan las terrazas y los restaurantes. A los locales les gusta comer y están muy orgullosos de su gastronomía. Una buena opción para la comida es comprar un variadito de productos locales en el mercado Les Halles y hacer un picnic en el Jardins de la Fontaine. Les recomiendo especialmente probar: las olivas de la región llamadas Picholine, el queso Pélardons con leche de vacas que pastan por la zona de Las Cevenas, unas cuantos Petit pâte nîmois –unos pastelitos de carne o cerdo realmente deliciosos– y por supuesto una ración de la famosa Brandade de Nimes. De postre os recomiendo probar el Caladon, un dulce de almendras y miel.

diferentes platos locales de Nimes

Para acompañar todas estas delicias una buena botella de rosé local, Costières de Nîmes. Los abstemios tendrán la oportunidad de probar una especialidad de la zona, el agua Perrier! ;) El manantial de la famosa agua Perrier, se encuentra a pocos kilómetros.

En restaurante tenemos dos recomendaciones. La primera Aux Plaisirs des Halles un restaurant con un patio muy coqueto y una comida excelente. La segunda y mi favorita, Le Ciel de Nîmes. El chic restaurante del Carré d’Art, tiene la mejores vistas de la ciudad y una comida excelente.

Deja un comentario