Restaurante Bristol, Viena

Con su propia entrada directamente a través de la Staatsoper, el Bristol Lounge siempre ha atraído a una legendaria clientela de estrellas de la ópera, así como a personas deseosas de codearse con ellas. Ahora también atrae a los foodies gracias al menú preparado por el chef Manuel Gratzl.

Restaurantes de autor en Viena

Hotel Bristol Vienna. Kärtner Ring, 1. Viena, Austria.
Tel. 5151-6546
Abierto de lunes a viernes desde el mediodía hasta las 3 p.m., y de 6 p.m. hasta 1 a.m.
Cocina vienesa e internacional.

Antiguamente conocido restaurante Korso, ahora ha incorporado el nombre del elegante Hotel Bristol (reserva ahora) donde se encuentran sus instalaciones; convirtiéndose así en el Bristol Lounge.

Elegantemente decorado con paneles de buen gusto, brillantes lámparas de araña, una chimenea señorial y flanqueando en ambos lados por dos de las columnas barrocas más impresionantes de Viena, este restaurante es la pura esencia de la Viena Imperial. Su inventiva cocina realiza una fascinante mezcla de cocina tradicional y moderna, satisfaciendo así hasta los paladares más exigentes. La carta de vinos es extensa y el servicio, como es de esperar, impecable.

El chef Manuel Gratzl es uno de los grandes atractivos del Bristol Lounge. Este joven cocinero ha desarrollado una carta distintiva jugando con las recetas de la gastronomía tradicional de Austria, ingredientes del mundo entero y los más creativos métodos de preparación de la afamada cocina molecular. El resultado son platos con sabores inesperados, texturas únicas y presentaciones estéticamente perfectas.

En la carta podréis encontrar una amplia selección de platos vegetarianos, e incluso veganos, pues hay que recordar que Gratzl trabajó en el famoso restaurante vegano Vitrine. También hay que destacar los platos de mariscos, que nunca faltan en el menú de este chef aficionado al submerinismo y al mar. Completan la carta una impresionante lista de postres tradicionales reinterpretados junto con una carta de helados de sabores muy curiosos.

Deja un comentario