Ruta por el Barrio Judío de Berlín

Las pasada primavera volvimos a Berlín, nuestra quinta vez en la ciudad desde el año 2001. Nunca se puede decir que lo has visto todo de una ciudad, pero esta vez íbamos en busca de experiencias fuera de lo común. Retomamos nuestra recorrido por el barrio judío, añadiendo algunas paradas adicionales fuera de la zona, con la idea de hacer una ruta por los vestigios de la sociedad judía que hizo grande a Berlín antes de la fatídica Noche de los Cristales Rotos (1938). Así que he decidido actualizar este artículo del año pasado y contaros  mi ruta secreta por el Barrio Judío de Berlín .

¿Dónde está el Barrio Judío de Berlín?

Como muchos de vosotros sabréis el barrio judío de Berlín no existe formalmente, al menos, no como un gheto. En realidad tampoco se puede decir que el barrio judío de la ciudad existiera alguna vez, pues los alemanes-judíos de Berlín eran una población importante y de grandes recursos, lo que les permitía vivir en los mejores barrios de Berlín. Actualmente, se llama barrio judío de Berlín a la zona de la ciudad que se conoce como barrio de Scheunenviertel.

La comunidad judía de Berlín quedó totalmente aniquilada tras la Noche de los Cristales Rotos, cuando 30.000 personas fueron deportadas a los campos de concentración. El actual barrio judío hace referencia a una zona del distrito de Mitte, entre las calles Oranienburger Straße, Linien, Rosenthaler, Alte Schönhauser y el parque Monbijou. Esta zona de la ciudad fue ampliamente habitada por judíos en el siglo pasado, ya que se encontraba alrededor de la Stiftung Neue Synagoge Berlin (también conocida como Sinagoga Nueva) y del Antiguo Cementerio Judío.

Sinagoga Nueva y el barri judío de Berlín

¿Cómo llegar al Barrio Judío de Berlín?

La mejor manera de hacer esta ruta es a pie. Comienza junto a la estación de metro, tranvía o autobús en la famosa Alexanderplatz. También puedes empezar la visita junto a la Sinagoga Nueva, tomando la línea U6 o el autobús 12 hasta Oranienburger Tor, o el metro ligero S1 y S2 o el tranvía 12 hasta Oranienburger Straße Station.

Si no hay un barrio judío formalmente hablando, entonces os estaréis preguntando ¿Qué ver en el Barrio Judío de Berlín? ¡Muchas cosas interesantes…. ya lo veréis!

Monumentos a las protestas de Rosenstraße en Berlín

Plaza Rosenstraße

La ruta comienza a pocos metros de Alexanderplatz, en la pequeña plaza Denkmal Rosenstrasse, en la calle del mismo nombre. Aquí fue donde tuvieron lugar las multitudinarias protestas de Rosenstraße, entre febrero y marzo de 1943.

En aquellos fatídicos meses los últimos judíos que vivían en Berlín fueron detenidos. Entre los 6.000 prisioneros había un grupo de judíos considerados privilegiados por estar casados con alemanas (de raza aria). Estos 1.800 hombres fueron separados del resto y encarcelados en un edificios en el número 2 de la calle Rosenstrasse, justo frente a la actual plaza. Las esposas y algunos parientes de estos hombres se manifestaron pacíficamente durante días en protesta por su sentencia de deportación. Finalmente, los hombres fueron liberados y aunque no se sabe si realmente las protestas pararon la deportación, lo que sí es cierto es que el coraje de estas mujeres será recordado para siempre.

En la plaza Rosenstrasse se levanta un memorial que conmemora la valentía de estas mujeres que se enfrentaron a las autoridades. El conjunto escultórico titulado Block der Frauen (Bloque de las mujeres) fue donado por el artista Ingeborg Hunzinger, de Alemania del Este, en 1995. En la plaza también hay unos adoquines que recuerdan la planta de una sinagoga que se levantaba en esta plaza y que fue destruida durante la guerra.

Si os interesa este evento antes de hacer la ruta mirar la película “La calle de las rosas” (2003) de Margarethe von Trotta.

La siguiente parada será el Hackescher Markt. Esta bonita plaza se debate entre las tiendas del patio Hackesche Höfe que dan a la calle y las cafeterías en las arcadas del metro ligero (S). Siempre es un buen momento para tomar un café acompañado de un buen trozo de pastel. Nosotros hicimos la pausa en el Café Neundrei, en la calle Monbijouplatz, 2 camino de la Sinagoga.

La ruta por el barrio de Scheunenviertel continúa pasando por delante del Parque Monbijou hasta la conocida como Nueva Sinagoga. El parque no forma parte del recorrido, pero no cuesta nada hacer una parada para relajarse y contemplar las flores, especialmente en primavera.

Sinagoga Nueva de Berlín

Sinagoga Nueva de Berlín

La sinagoga que originalmente se levantaba en este solar sufrió grandes daños en los pogromos de 1938 y durante los bombardeos aliados, por eso fue demolida y reemplazada por la actual; de aquí que la nueva estructura se llame Sinagoga Nueva.

La Sinagoga de Oranienburger Straße está construida en estilo árabe. El edificio domina la calle con sus mullidas cúpulas doradas, su colorida fachada y su imponente simbología. La estructura fue una oda a la tecnología arquitectónica de postguerra, pues se levantó usando en parte elementos en hierro y acero.

Hoy en día, la Sinagoga Nueva es un centro de enseñanza y una fundación. En el interior hay una exposición permanente que muestra la historia del edificio y del barrio. Se trata de un recorrido interesante, que les recomiendo visitar.

Volvemos sobre nuestros pasos para tomar la calle Krausnickstraße. Esta calle con la bonita torre de la Sophienkirche al fondo tiene mucho que contar. Giraremos en Große Hamburger Str. para visitar el Antiguo Cementerio Judío.

Edificios destruidos por la guerra en Berlín

Curiosidades del Barrio Judío de Berlín

  • ¡Sabes lo que son los Stolpersteine o los Adoquines Dorados de Berlín? Se trata de una iniciativa del artista Gunther Demnig, titulada “aquí vivió”. Los familiares de cualquier judío deportado, que sepan donde vivían originalmente en Berlín, puede solicitar que se coloque un adoquín dorado en la calle junto a la entrada en esta dirección. Dicho adoquín contiene el nombre de la persona, su lugar y fecha de nacimiento y su lugar y fecha de muerte. Lamentablemente, veréis muchos cuyo final fueron los campos de exterminio. Se trata de un monumento vivo, que crece y se expande cada día con las peticiones de familiares, vecinos y amigos de alguna víctima del régimen nazi. La idea es muy bonita y lo que pretende es dar a conocer como la sociedad alemana vivía unida y en paz antes de las perturbadas ideas del nazismo. La escultura en realidad se llama “Stolpersteine” o “Piedras del tropiezo”, porque su textura diferente del resto de adoquines hace que se note al andar y llama a la reflexión. La idea ha gustado tanto que se ha exportado a otras ciudades alemanas, llegando a un total de 5.000 en Berlín y 40.000 en el resto del país.
  • El barrio de Scheunenviertel fue uno de los más atacados durante los bombardeos aliados, supongo que por su proximidad con Alexanderplatz. Mientra camináis por las calles Krausnickstraße y Große Hamburger Str. prestar atención a los edificios restaurados. En las fachadas veréis como se conserva al menos un metro cuadrado de superficie sin restaurar. Supongo que os preguntaréis ¿por qué?… pues la idea es que la renovación de la ciudad no impida a los turistas recrear la idea de cómo quedó la ciudad tras la guerra.
  • Dado que la Oranienburger Straße era una de las avenidas principales del antiguo barrio judío, este fue uno de los escenarios de la famosa Noche de los Cristales Rotos en la que  1.000 sinagogas y 7.000 establecimientos comerciales dirigidos por judíos fueron destruidos en toda Alemania . Aunque durante mucho tiempo se intentó hacer pasar este terrible evento como un suceso espontáneo, estudios posteriores han determinado que fue un ataque ciudadano orquestado por Hitler y Joseph Goebbels.
  • En el Antiguo Cementerio Judío de Berlín se encuentra enterrado Moses Mendelssohn considerado el padre de la Ilustración judía. Este filósofo fue un ferviente defensor de los derechos de los judíos y su integración en la sociedad. Para que os hagáis una idea de lo importante que fue Mendelssohn, este le ganó un concurso a Kant en 1764, con su ensayo “Sobre la evidencia de las ciencias metafísicas”.

Adoquines dorados en Berlín

Antiguo Cementerio Judío de Berlín

En la misma Hamburger Straße se encuentra el Antiguo Cementerio Judío de Berlín (Alter Jüdischer Friedhof), un hogar de ancianos y una escuela; todos bajo la administración de la comunidad judía en la actualidad. Todas estas instituciones fueron destruidas durante el gobierno de Hitler y reutilizadas con otros fines. La residencia y la escuela pasaron a ser un centro de detención de la Gestapo, por el que pasaron más de 50.000 personas antes de ser deportados a los campos de exterminio.

El Antiguo Cementerio Judío de Berlín comenzó a funcionar en 1671, fue asignado a las familia judías que vivían en la zona (la mayoría de ellas provenientes de Viena). El campo santo se encontraba fuera de las murallas de la ciudad y estuvo en activo hasta 1827. En 1943 durante el régimen nazi el cementerio fue saqueado, las lápidas destruidas y los huesos esparcidos. En la actualidad se puede visitar el cementerio, tiene varios paneles informativos con los que enriquecer el recorrido.

Frente al Antiguo Cementerio Judío se encuentra el grupo escultórico titulado “Jewish Victims of Fascism”, de los artistas Will and Mark Lammert, recuerda a las víctimas de las deportaciones nazis.

Si quieres presentar tus respetos a las víctimas deja una piedra junto a la escultura.

Monumento de Will and Mark Lammert frente al antiguo cementerio judio de Berlín

El tour a pie por el Barrio Judío de Berlín continúa a través de los famosos patios de Hackesche Höfe y Rosenhöfe, para despejar un poco la cabeza antes de ver el Anne Frank Zentrum y el Museo de Otto Weidt. Si no lo han hecho hasta ahora, aprovechen para disfrutar de las tiendas, tomen algún tentempié o simplemente relájense en alguna de las terrazas o bares.

¡Ah! y no dejen de visitar la Galería Lumax con unas magníficas fotos.

Interior del Museum Blindenwerkstatt Otto Weidt

Museo de Otto Weidt

El Museo de Otto Weidt (Museum Blindenwerkstatt Otto Weidt) es una de los lugares más interesantes que ver en el barrio judío de Berlín. Otto Weidt fue uno de esos héroes anónimos que ayudó a muchos judíos a escapar de la deportación. El ahora museo fue una antigua fábrica de escobas que empleaba personas discapacitadas visuales, especialmente judíos. Las escobas iban destinadas al ejército y por tanto los empleados se consideraban importantes, así que se les permitió permanecer en la ciudad.

El recorrido del museo te lleva a través de las triquiñuelas que hacía Otto Weidt para evitar que deportaran a sus empleados y para cada día salvar a más judíos escondiéndose. Se trata de una historia conmovedora, contada de la mano de Inge Deutschkron, una de las judías que ayudó Weidt y que más tarde se convertiría en periodista.

¡Oh! se me olvidaba decíroslo, la entrada al Museo Otto Weidt es gratuita. 

Interior del Museo de Otto Weidt

Anne Frank Zentrum de Berlín

Si leísteis “El diario de Ana Frank” como hice yo en el colegio, supongo que quedásteis enamorados del personaje. En Berlín, tenéis la oportunidad de ver parte de la colección del Museo de Ana Frank de Ámsterdam. Se trata de una pequeña muestra de objetos que solían componen una exposición itinerante, pero que tras varios años en la carretera se instaló definitivamente en el barrio judío de Berlín en 2002.

En el interior encontraréis un recorrido por la vida de Ana Frank acompañado de reproducciones de fotos originales y páginas de los famosos diarios. También podréis ver algunos objetos personales y una sala repleta de opiniones de los ciudadanos de Berlín sobre temas como la discriminación, el coraje y la vida.

Aunque está totalmente fuera de la ruta, yo os recomiendo terminar la visita al barrio judío de Berlín en el Memorial a las Víctimas Judías del Holocausto, junto a la Puerta de Brandeburgo. Y si queréis hacer la visita redonda, hacer una parada en la Topografía del Terror camino del Museo Judío de Berlín.

Monumento a las Víctimas del Holocausto en Berlín

Aun recuerdo cuando vi por primera vez el Monumento a los Vícitimas Judías del Holocausto (Denkmal für die ermordeten Juden Europas), lo acababan de inaugurar, incluso había zonas en las que estaban dando los últimos retoques. Acabamos allí por casualidad en una de esas expediciones, en nuestra segunda visita a Berlín, caminando entre un bosque de bloques de hormigón por estrechos senderos que bajaban y subían. No supimos interpretar de qué se trataba, pero la sensación de soledad y pérdida tocó nuestro corazón.

Mucho más tarde descubrimos que habíamos estado caminando entre la obra de Peter Eisenman para honrar a las víctimas judías del holocausto nazi. Como os decía, se trata de una enorme explanada cubierta con  2711 losas funerarias de diferentes tamaños y alturas  dispuestas en una rejilla de tal manera que se puede caminar entre ellas en todas direcciones. Se ubica junto a la Puerta de Bradenburgo, en el solar donde antiguamente se levantaba la residencia de los presidentes hasta la era Weimar.

La función de las estelas es, precisamente, crear confusión y aislamiento a medida que se camina entre ellas, emulando las sensaciones que sintieron los millones de personas deportadas a los campos de concentración. Existe otra interpretación que dice que las estelas representan un sistema ordenado y deshumanizado, como lo fue el régimen nazi. En cualquiera de los casos, es inevitable no sentir algo mientras se camina por allí sin rumbo.

Muchas personas se olvidan de visitar el sótano del monumento, diseñado por diseñado por el berlinés de exposiciones Dagmar von Wilcken. Se trata de una gran montaje en el que están escritor todos los nombres de las víctimas del holocausto según los registros del Centro israelí Yad Vashem.

Mapa de la Ruta por el Barrio Judío de Berlín

No diréis que no os lo ponemos fácil, aquí os compartimos un mapa de nuestra ruta para que podáis hacerla en vuestro próximo viaje a Berlín.

4 Comments

  1. Enrique Dreisis 2 agosto, 2018
    • Veronica 2 agosto, 2018
  2. Juan Rivera 4 agosto, 2018
    • Veronica 5 agosto, 2018

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